Inteligencia Artificial
Inteligencia Artificial
La
Inteligencia Artificial (IA) es la rama de la informática dedicada a crear
sistemas que puedan realizar tareas que, si fueran ejecutadas por humanos,
requerirían inteligencia.
Su
objetivo no es solo la velocidad de cálculo, sino la simulación de procesos
cognitivos.
La IA
es la primera tecnología que es un agente en lugar de una herramienta. Y la IA
es la primera entidad del planeta que podría dominar el lenguaje mejor que los
humanos y de esa manera, obtener el control de todos los sistemas basados en el
lenguaje que los humanos han creado desde la Edad de Piedra, desde las finanzas
hasta lo que ocurra en nuestra vida diaria.
La IA
no está completamente controlada por el ser humano, es un agente que puede
tomar decisiones e inventar ideas por sí mismo. Si bien no se cree que la IA
adquiera consciencia en un futuro próximo, es muy probable que estos modelos
puedan simular la consciencia de una manera muy eficaz, lo que hará que un
porcentaje significativo de la humanidad crea que la tiene.
La IA se puede definir de
varias maneras, pero las más comunes se centran en la racionalidad y la
actuación.
• Sistemas que piensan como humanos: modelar
procesos mentales humanos (la ciencia cognitiva).
• Sistemas que actúan como humanos: crear
máquinas que pasen la Prueba de Turing (es decir, que un observador no pueda
distinguir si está interactuando con una persona o una máquina).
• Sistemas que piensan racionalmente: usar la
lógica para crear inferencias correctas.
• Sistemas que actúan racionalmente: lograr el
mejor resultado esperado dada la información disponible (el enfoque moderno del
Agente Racional).
El campo de la IA se fundó formalmente en 1956 durante la Conferencia de Dartmouth realizada en el Dartmouth College ubicado en Hanover, Nuevo Hampshire, EE. UU.
La
idea de realizar la conferencia fue de John McCarthy quien la propuso en 1955 y
consiguió la financiación para llevarla a cabo de la Fundación Rockefeller.
Filósofos y tecnólogos advierten sobre el riesgo de crear una Inteligencia Artificial General (IAG) que, aunque no sea maliciosa, persiga sus objetivos de manera que entren en conflicto catastrófico con los valores humanos, lo que subraya la importancia de la Ética de la IA.
La IA
es, en esencia, un espejo que nos obliga a preguntarnos qué es lo que nos hace
únicos y cuál es nuestro lugar en un mundo donde la inteligencia quizás ya no
sea una propiedad exclusiva de la biología.
El
viaje de la informática es, en última instancia, el viaje de la humanidad en busca
de su máximo potencial. Que este conocimiento sea la base para construir un
futuro más inteligente, más seguro y, sobre todo, más humano.

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