Salud: el récord argentino que nadie quiere festejar
Salud: el récord argentino que nadie quiere festejar
Mientras el mundo planifica a décadas, en Argentina un ministro de Salud
dura menos que un neumático: 57 nombres en 80 años para un sistema que vive en
terapia intensiva.
Por Eduardo
Rodas. Médico y Periodista Científico
3 de
febrero de 2026
¿Se puede arreglar una casa si el arquitecto cambia cada seis meses? Difícilmente.
Pero
eso es exactamente lo que le pasa a la salud en Argentina. Desde 1946 hasta
hoy, el país ha tenido 57 responsables del área sanitaria. El dato es
escalofriante: el promedio de permanencia es de apenas 1,4 años.
Esta
rotación frenética explica por qué, muchas veces, sacar un turno en un hospital
público o privado, o conseguir un insumo básico parece una misión imposible. No
es solo falta de presupuesto; es que nadie se queda lo suficiente para terminar
lo que empezó.
Argentina vs. El Mundo: ¿Por qué ellos sí y nosotros no?
Cuando
miramos hacia afuera, el contraste es una bofetada de realidad. Los organismos
que manejan la salud en el planeta apuestan a la estabilidad porque saben que
la salud no se arregla con parches.
- Organización Mundial de la Salud (OMS): En 78 años tuvo solo 9 directores. (Casi 9 años cada uno).
- Organización Panamericana de la Salud
(OPS): En 124 años tuvo 11 jefes. (11 años
cada uno).
- Argentina: En 80 años, 57 funcionarios. Una "pasarela" de
nombres que entran y salen mientras los problemas quedan.
Puntos
Clave del Sistema
Cobertura Federal: Un modelo que busca
llegar a cada rincón, adaptándose a la diversidad regional (montaña, mar y
llanura).
Pilares de Atención:
a) Público: Gratuito y universal para todos los
habitantes.
b) Seguridad Social: A través de las Obras
Sociales.
c) Privado: Sector de prepagas y clínicas
particulares.
Investigación y Desarrollo: Argentina es referente regional en formación médica y biotecnología.
El costo de empezar de cero
Cada vez
que un ministro nuevo llega al despacho, suele ocurrir lo mismo: el famoso "borrón
y cuenta nueva". Se tiran a la basura programas que estaban funcionando
solo porque los hizo "el anterior", y se lanzan planes nuevos que
probablemente no se terminen.
Esto genera
una fuga de técnicos que saben cómo funciona el Estado, reemplazados por gente
que debe aprender todo desde cero. Así, los ministros terminan siendo "bomberos"
que solo apagan incendios (paros, falta de gasas o brotes epidémicos) en lugar
de arquitectos de un sistema que nos cuide a todos.
Los dueños de la firma
La lista es
tan larga que parece un padrón electoral. Desde el histórico Dr. Ramón Carrillo -quien ostenta el récord de 8 años en el cargo bajo el primer gobierno de Perón,
primero como Secretario de Salud y luego como Ministro de Salud - hasta la
actualidad, estos son algunos de los 57 que intentaron (o intentan) manejar
nuestra salud:
Carrillo,
Bevacqua, Rottger, Elizalde, Noblía, Padilla, Rodríguez Castells, Oñativia,
Holmberg, Mondet, Manrique, Frugoli, Colombres, Liotta, López Rega, Villone,
Roballos, Emery, Demarco, Rolan Yañez, Campos, Neri, Storani, Barrios Arrechea,
Beveraggi, Corzo, Erman González, Bauzá, Kohan, Porto, Aráoz, Maza, Lombardo,
Capitanich, González García, Ocaña, Manzur, Gollán, Lemus, Rubinstein, Stanley,
Vizzotti, Russo y el actual Mario Lugones.
Conclusión
La salud en
Argentina no es una prioridad técnica, es una variable de ajuste político. El Ministro
de Salud ha sido un puesto "de paso" y los ciudadanos seguimos
pagando las consecuencias de un sistema que no tuvo brújula, sino calendario de
vencimiento.
Es hora que
esos vientos cambien para siempre y que la continuidad jurídica permita
reencauzar el sistema de salud en Argentina.
Para ver el artículo completo:
https://eduardorodas.blogspot.com/2025/02/lideres-organigramas-y-continuidad.html

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